Hoy en día la confidencialidad de los datos es uno de los objetivos principales de la seguridad en cómputo y uno de los mecanismos para lograrla mediante el uso de contraseñas.
Las contraseñas son claves que usamos para tener acceso a nuestra información privada que se encuentra almacenada en alguna computadora, correo electrónico, cuentas bancarias o cualquier otra fuente de almacenamiento de información, ya sea privada o confidencial.
El problema principal de la seguridad radica en el empleo de contraseñaas débiles para la protección de los datos, ya que esto permite que los intrusos realicen distintos ataques contra sistemas tratando de comprometer su seguridad.
La mejor solución ante ello es el empleo de contraseñas robustas que otorguen un grado de seguridad más elevado para la protección de la información. Uno de los inconvenientes principales en el empleo de contraseñas robustas es que son difíciles de recordar, sin embargo existen técnicas que permiten utilizarlas sin necesidad de anotarlas en algún lugar físicamente o decírselas a alguien más.
¿Por qué debemos establecer una contraseña segura?
En el amplio mundo de Internet existen usuarios maliciosos que utilizan distintas herramientas con el objetivo de descifrar las contraseñas desde un equipo remoto. Este trabajo les resulta más sencillo si el usuario emplea contraseñas débiles.
Todas nuestras contraseñas deben de contar con letras mayúsculas y minúsculas, números, signos de puntuación (puntos, comas, paréntesis, etc.), entre otros ya que al ser más diversos los caracteres utilizados, más difícil será para el usuario malicioso descubrirla.
A continuacion las 11 reglas para crear una contraseña confiable

  • Regla nº 1: Elige una contraseña larga. Sobre unos 15 caracteres está bien.
  • Regla nº 2: Nada de relaciones personales. Ya sabes, ni fechas significativas, ni números de teléfonos, ni nombres de mascotas, etc. Tampoco vale el nombre de tu novia, sobre todo si lo llevas tatuado en el bicep.
  • Regla nº 3: Ni palabras que estén en un diccionario ni combinaciones fáciles, del tipo 123456 ó 555555.
  • Regla nº 4: Mezcla varios tipos de caracteres, letras mayúsculas y minúsculas, números y símbolos como /&$.
  • Regla nº 5: Utiliza frases mejor que palabras. Versos, frases de un libro, etc. Si la frase es demasiado larga, usa la letra inicial de cada palabra. Ejemplo: “El perro de San Roque no tiene rabo” sería: EpdSRntr , pero si ademas le añades algún simbolito será una contraseña bastante segura: EpdSRntr&% (y observa además que hay mayúsculas y minúsculas)
  • Regla nº 6: Cuando tienes muchas contraseñas puedes utilizar, como truco mnemotécnico, el poner a todas la misma raíz seguida del uso que le des. Ejemplo EpdSRntr&%Banco,
  • EpdSRntr&%internet, EpdSRntr&%correo, EpdSRntr&%twitter, etc.
  • Regla nº 7: Cambia regularmente la contraseña. No hace falta que la cambies cada semana, pues así acabarás olvidandola o perdiéndola por ahí. Cada cuatro o cinco meses es un período aceptable.
  • Regla nº 8: No la apuntes en un post-it y la dejes encima de tu mesa de trabajo ni la guardes en la computadora. Un sitio puede ser en cierta página de un libro (en casa) o en una carpeta alejada del ordenador (en el trabajo).
  • Regla nº 9: No des a nadie la contraseña, ( a no ser que te torturen o sea caso de vida o muerte)
  • Regla nº10: No teclees la contraseña en lugares como cibercafés. Pueden tener keyloggers instaldos y saber las teclas que has pulsado.
  • Regla nº 11: En las cuentas de correo gratuitas suele haber una pregunta secreta (a la cual tiene acceso todo el mundo). Hay mucha gente que pone el nombre de su mascota, etc. Igual que en la regla nº 2 evita las relaciones personales. Y no pongas cosas que se pueden buscar en el Google 😉

Y recuerda:

El empleo constante de contraseñas para la protección de nuestra información, debe considerarse en la actualidad como un hábito de nuestro quehacer cotidiano, parte de nuestra cultura, teniendo en cuenta que el contacto con la computadora y las redes de comunicación es inevitable e imprescindible en muchas de las actividades que desempeñamos diariamente, desde conversar con alguien por chat, retirar dinero de un cajero automático, realizar transacciones bancarias o enviar archivos digitales. Estas son innumerables tareas que no pueden realizarse de otro modo, por lo cual se convierte en un factor de gran importancia el uso de contraseñas seguras.

Anuncios