Superman y Batman: dos seres (no) tan opuestos.

 

Los meses de mayo y junio han acarreado algunos de los hechos más emblemáticos de la historia. (Destacan: El día internacional de los trabajadores (1 de mayo); el día internacional de la libertad de prensa (3 de mayo); el día internacional de la familia (15 de mayo); el día internacional de las telecomunicaciones y la sociedad de la información (17 de mayo); el día contra la homofobia (17 de mayo); día mundial para la diversidad y el diálogo (21 de mayo); día mundial del medio ambiente (5 de junio); el desembarco en Normandía (6 de junio); la fiesta de San Pedro y San Pablo (29 de junio), entre otros.) Sin embargo, en la historia del cómic, particularmente la del universo DC, suponen también el nacimiento de dos figuras que han marcado, cada uno a su modo, la historia “pop” contemporánea. Nos referimos al nacimiento de Batman y Superman.  La presente entrega busca reflexionar en torno a la figura de estos personajes: su origen, sus relaciones simbólicas, sus similitudes y diferencias, son algunos de los puntos que, grosso modo,  este texto pretende resaltar.

 

En junio de 1938, producto de la imaginación y pluma de Jerry Siegel y Joe Shuster, nace Superman (Action Comics #1). La historia se sitúa en el planeta Krypton. Jor-El, padre de Kal-El, y respetado científico investiga una serie de reacciones anormales dentro del planeta. Su descubrimiento es inquietante: existen una serie de elementos radioactivos inestables en el núcleo del planeta que amenazan la existencia de éste. Jor-El comunica a la comunidad científica su descubrimiento, pero no es escuchado. Presa del terror, producto de la inminente destrucción de su mundo, Jor-El y su esposa Lara-Lord-Van deciden enviar, en una nave interplanetaria, a la tierra a su pequeño hijo Kal-El. La nave aterrizará en Smallville, Kansas, donde una pareja de granjeros, Jonathan y Martha Kent, adoptan al pequeño Kal-El, re-bautizándolo con el nombre de Clark Kent.

 

Clark Kent vivirá será educado como cualquier humano: tiene  que realizar tareas en casa, en la escuela, convive con amigos y siente atracción por las chicas y el deporte. Sin embargo, al cabo del tiempo, sus habilidades sobrehumanas se van desarrollando de poco en poco hasta hacerlo caer en cuenta de que él no es de este mundo. Una vez que descubre su verdadera identidad, decide convertirse en superhéroe y dedicar su vida a la justicia.

 

Por otro lado, en mayo de 1939 surge, de la pluma de Bob Kane y Bill Finger, Batman. Tras el éxito obtenido un año antes en Action Comic por Superman, Kane busca un nuevo perfil para su creación: un personaje atormentado, que no siga las reglas, oscuro y sin poderes, tal vez el rasgo más característico de Batman.

 

Sobre el surgimiento del héroe, Kane comentó en 1989: “Un día llamé a Bill y le dije: ‘Tengo un nuevo personaje llamado The Bat-Man y he realizado algunos bocetos elementales que me gustaría que vieras’. Poco después, llegó a mi casa y le mostré mis dibujos. En ese momento, sólo le había dibujado una pequeña máscara, similar a la que portaría eventualmente Robin. Bill me dijo: ‘¿Por qué no lo hacemos lucir más como un murciélago, dibujándole una capucha con dos hendiduras en los ojos, con tal de hacerlo más misterioso?’ Hasta entonces, The Bat-Man vestía un traje rojo; las alas, los calzones y la máscara eran de color negro. Yo pensaba que el rojo y el negro serían una buena combinación, sin embargo Bill me dijo que la vestimenta resultaba demasiado brillante, sugiriéndome al respecto: ‘Coloréalo de gris oscuro para darle un toque más siniestro’. La capa lucía como un par de alas rígidas de murciélago, sujetas a los brazos. Cuando lo comentamos, concluimos que esas alas le estorbarían a Bat-Man en las escenas de acción, así que las convertimos en una capa con terminaciones triangulares para que luciera verdaderamente como el ala de un murciélago cuando estuviera peleando o columpiándose sobre una cuerda. Además, desde un inicio Batman no llevaba guantes, así que decidimos añadírselos para que no tuviera problemas con la impresión de sus huellas digitales por dondequiera que fuese”.

 

 

El nacimiento del personaje, al igual que el de Superman,  es por todos conocido: Bruce Wayne, hijo de Thomas y Martha Wayne, ricos y respetados empresarios de Gotham, son asesinados, después de asistir a una función de cine, por Joe Chill. El joven Bruce memoriza las facciones del asesino de sus padres y jura hacer de Gotham un lugar seguro, para ello se transformará en Batman. Joe Chill y Batman se encontraran de nuevo: El héroe investigaba una banda de ladrones de la cual Chill era el líder. Batman reconoce al asesino de sus padres y lo confronta directamente, quitándose la máscara: “Yo soy Batman, soy Bruce Wayne… el hijo de la pareja que tú asesinaste”.[3]Chill, muerto de pánico, logra escapar, y pide ayuda a varios delincuentes que habían tenido roces con Batman. Éstos al enterarse que Chill contribuyó a crear al oscuro héroe, le asesinan sin que éste revele la verdadera identidad del hombre murciélago.

 

Desde sus orígenes, ambos personajes comparten una nota existencial que los acompañará, de diferente modo, en su andar: la tragedia. En el mundo griego, la tragedia está estrechamente relacionada con el destino y éste, a su vez, con el héroe: el héroe es aquel que acepta su destino cuando salva al pueblo, al hermano, al padre, al amigo, al desconocido, incluso al enemigo, a costa de su vida. El destino le ha resuelto ese camino, del cual el héroe no puede escapar.

 

Batman y Superman son participes de la tragedia. En el caso de Batman, la muerte de sus padres a manos de un matón ha hecho que el joven Bruce Wayne renuncie a la alegría de su infancia para desertar enfundado en el traje del murciélago. En cambio, la muerte de los padres de Superman, aunque trágica, tiene una lectura distinta. Batman conoció a sus padres y estuvo presente en la muerte de éstos, creando en su psyché un constante fantasma. Superman, en cambio, nunca conoció “en carne viva” a sus padres, sin embargo, la tragedia que lo acompaña es la de la identidad: Superman es un kriptoniano  entre terrícolas; desconoce sus orígenes y su historia, su identidad no es kriptoniana, pues  ésta se ha extinguido con su planeta; pero tampoco es terrestre. Si Batman ha hecho de su tragedia un fantasma, un recuerdo incesante que aparece constantemente, borroso, desdibujado, pero con efectos devastadores; Superman ha hecho de la suya un “no-lugar”, es decir; aquella referencia simbólica que no está, aquel andamiaje identitario donde no hay raíces, donde no hay significados identitarios a los cuales recurrir para signar (nombrar) el mundo: “si un lugar puede definirse como lugar de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse ni como espacio de identidad ni como relacional ni como histórico, definirá un no-lugar”.

 

Sin embargo, la tragedia, en ambos casos, ha sido encausada por agentes externos. Tanto Superman, en la figura de Jonathan y Martha Kent, como Batman, en la figura de Alfred, su mayordomo y figura paterna, han encontrado un estricto código de valores. Estos “compañeros” son los que trazan la figura del héroe, son sus aliados sin los cuales la tragedia los vencería. Este código de valores se expresa de modos muy diferentes en ambos héroes. Superman es el “boy scout” que siempre sigue la ley al pie de la letra, que se sacrifica y nunca pondría en peligro a la humanidad que lo ha adoptado. Batman en cambio es el  anti-héroe por excelencia, en el la línea entre el bien y el mal se hace muy delgada. Batman no está sobre la ley, aunque en más de una ocasión esto aparenta; por ejemplo, robar evidencia de una escena policiaca, sino que juega con la ley, la interpreta, hace analogía de ella, y a veces, se impone frente a ella.  Superman es así el hombre del derecho, Batman el de la fuerza.

 

 

Ambos héroes comparten unas máximas éticas: no matar; la protección del débil y la justicia. El contenido a estas máximas es lo que varia en cada uno de ellos, dándoles así su propia identidad. Aunque, en la mayoría de las veces, la relación entre Batman y Superman es armoniosa, sus métodos no siempre se encuentran a la par:

 

Batman (en la tumba de Superman): Tengo varias cosas que decir, debí haberlas dicho cuando estabas aquí… pero, a pesar de nuestras diferencias, siento un gran respeto por ti. Ojalá supieras. […] tú me enseñaste que la justicia no siempre debe surgir de la oscuridad…

 

En Crisis Infinita leemos a Batman, en tono irónico, decirle a Superman: “Seamos sinceros, la última vez que inspiraste a alguien fue cuando estabas muerto”. Por su parte, Superman llega a reconocer a Batman como su mejor amigo en más de una ocasión, la última vez en la animación Enemigos públicos donde Superman, en tono amenazante, le dice a Lex Luthor: “Ese era mi mejor amigo (Batman) y acabas de matarlo”.

 

Hemos ya señalado algunas diferencias y similitudes en ambos personajes. Empero hay que resaltarla gran diferencia entre ambos, diferencia que los hace igualmente seductores.  La seducción es la diferencia, aquello que rompe con la normalidad, lo que está fuera de los cánones: “Por eso los seductores son brujos y magos: transforman la realidad, y nada, nunca, en un seductor es aburrido, parejo, sin sorpresas. Seducir es impresionar, y todos los grandes seductores son originales”. La seducción rea una nueva lógica, una lógica que nos hace salir del tedio, de las estrategias fatales. Lo que seduce en Superman es su divinidad, con todos los atributos que ésta conlleva: bondad, amor, renacimiento, justicia; en cambio, en Batman lo seductor es su humanidad: humanidad llevada al punto máximo: inteligencia, fuerza, astucia, etc. Lo divino y lo humano se tocan: Batman un hombre que se eleva más allá de cualquier hombre, casi al modo del ultra-hombre nietzscheano; Superman un dios que vuelve sus ojos a la frágil creatura humana a modo del titán Prometeo y su apuesta humana frente a los Olímpicos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s