Mail estafa

¿Cuántas veces te ha escrito por correo un supuesto príncipe nigeriano (o cualquier otra personalidad internacional) para ofrecerte dinero? Si llevas algún tiempo en Internet, posiblemente te hayan llegado decenas de emails con una estructura similar: alguien encuentra tu dirección “mágicamente” y te dice que necesita tu ayuda para acceder a su fortuna proveniente de una herencia, una lotería o varias opciones más.

Tú le das algo de dinero y luego él te recompensará una vez ya tenga sus activos. Existen muchas variantes pero todas tienen algo en común: se trata de una simple y recurrente estafa. ¿De verdad puede caer alguien en algo así? Si, a día de hoy, siguen enviando este tipo de correos, está claro que alguien “pica”. ¿Cuál es la novedad en todo este asunto si llevan años con este engaño?

Hace unos días lo descubrí en mi cuenta personal de Facebook: intentan engañar a la gente a través de mensaje privado haciéndose pasar por amigos de tus amigos. “Hola, soy Gina. Escríbeme por favor a XXXX@gmail.com”. El otro día recibí un mensaje privado como éste, en inglés, en mi bandeja de entrada. El hecho de que escribieran en otro idioma me llamó la atención aunque en un principio no me hizo sospechar. A fin de cuentas, en ocasiones algunas empresas deciden recurrir a mi perfil personal para enviarme información de sus servicios o productos. Sin embargo, había algo raro en esta tal “Gina Victor”: era amiga de uno de mis contactos de Facebook. Un contacto que para nada se mueve dentro de los círculos tecnológicos y, por tanto, ahí comenzaron mis dudas.

Los estafadores te intentan engañar a ti a través de tus amigos Si un desconocido te envía un correo asegurando que necesita tu ayuda, sospechas. Pero ¿si es un “amigo de un amigo” en una red social? Al parecer, los nuevos “príncipes nigerianos” se valen de estas conexiones para intentar conseguir más credibilidad. Tan sólo tienen que ir añadiendo a gente de forma masiva y esperar que alguno le acepte. Una vez conseguido, basta con enviar mensajes a todos sus amigos. Con este proceso también consiguen algo extra: al ser un “amigo de un amigo”, los mensajes que envíe a estos contactos aparecerán en su carpeta mensajes y no en “otros”, como sucede si alguien que no te conoce de nada te envía un privado.

captura-mensajeEn este caso en concreto, Gina Victor se etiquetó además en las fotos de mi amiga. Vamos, que parecía que ella era una más del grupo. Engañaba, sí, pero un rápido vistazo al perfil de Facebook de esta impostora demostraba que no era del todo real. Creado hace tan sólo unos días, su foto principal era una de las más utilizadas en las estafas de este tipo por email. Me gustaría poder ofreceros algunas capturas, pero la red social ha sido rápida al detectar el asunto y ha borrado el perfil por “spam”. Tampoco me llegó a contestar al mensaje que le envié a través de Facebook para preguntarle de qué conocía a mi amiga…

Pero sí me respondió al correo en el que le preguntaba qué quería de mí. Resulta que Gina Victor es de Liberia y su padre trabajaba con diamantes antes de ser asesinado durante la guerra civil del país. Ahora Gina puede heredar 4,7 millones de dólares de su progenitor pero necesita que le envíe algo de dinero para las gestiones y para venir a verme. Vamos, la misma estafa de siempre sólo que intentando captar incautos a través de redes sociales haciéndose pasar por amigos de tus amigos.

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