El virus informático que se denomina WannaCry y que atacó la mañana de este viernes los equipos de la sede de Telefónica en Madrid no solo se ha quedado en la capital española. Hasta el momento, más de 70 países han sufrido los efectos y se han registrado más de 45.000 ataques en todo el mundo. Consiste en un secuestro del sistema, por el que se pide un recate en bitcoins, una moneda digital que no se puede rastrear.

“De momento hemos registrado 45.000 ataques (…) en 74 países. Las cifras siguen aumentando inusitadamente”, escribió Costin Raiu, director global del equipo de Investigación Análisis del Laboratorio Kaspersky, en su cuenta de Twitter. El mensaje habría sido enviado en rumano, pero no supondría que ese fuese su origen.

So far, we have recorded more than 45,000 attacks of the #WannaCry ransomware in 74 countries around the world. Number still growing fast.

— Costin Raiu (@craiu) 12 de mayo de 2017

Entre los 74 países que han declarado la alteración de empresas e instituciones por culpa de este virus se encuentran España, Portugal, Turquía, Taiwán, EE.UU., China, Italia, Turquía, Canadá, Italia, Rusia, Indonesia, Japón, Kazajstán, Filipinas, Vietnam y Reino Unido. En el caso del país presidido por Theresa May, diversos centros médicos y hospitales vieron afectados sus sistemas informáticos. Malwaretech ofrece un mapa en el que se puede visualizar el ataque de ese virus a los distintos países en directo.

Dieciséis autoridades sanitarias informaron de problemas y hospitales de Londres, Blackpool, Nottingham, Cumbria y Hertforshire sufrieron el ataque que obliga a apagar los equipos informáticos. Sin embargo, no solo el ámbito público se ha visto afectado por el WannaCry, el servicio de salud británico afirmó que organizaciones de todos los sectores han estado implicadas.

En el caso de Portugal, la policía judicial informa de que el ataque ha sido dirigido hasta el momento a empresas de comunicación y a la banca. La empresa de telecomunicaciones y multimedia PT y Caixa Geral en Lisboa y el Banco Portugués de Investimento (BPI) en Oporto han sido víctimas en el país vecino, aunque no han admitido tal problema.

Los atacantes piden un rescate en bitcoin para poder continuar con la actividad informática, el dinero digital que en estos días ha alcanzado una cotización récord y cuyas transacciones no dejan huella.

Información recogida por EFE destaca que los piratas informáticos exigen como recompensa 600 dólares estadounidenses en forma de esta criptodivisa. Asimismo, se informa de que “el mayor número de intento del ciberataque se han detectado en Rusia”.

En esta página se recogen todos los puntos afectados por el ataque global.

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